Más que un listado de cargos, mi trayectoria es el reflejo de una vida de coherencia dedicada a la defensa de la dignidad humana, uniendo mi experiencia en misiones internacionales con mi labor legislativa y diplomática para servir siempre como una voz firme, transparente y comprometida con la justicia social en Colombia.

1. Formación y visión global: Un compromiso que no conoce fronteras

La carrera de Sofía comenzó con una sólida formación como Politóloga en la Universidad de los Andes, pero fue en el terreno internacional donde su visión se expandió. Trabajó con las Naciones Unidas en Colombia y se desempeñó en diversas ONG internacionales en zonas de alto conflicto como Bosnia, Ruanda e Irlanda, donde aprendió que la defensa de los derechos humanos requiere tanto de sensibilidad técnica como de valentía en el campo (Enlace Colombia Visible)


2. Una voz inquebrantable en el Senado de la República (2014-2018)

Durante su paso por el Congreso, Sofía se destacó por ser una legisladora de resultados, enfocando su gestión en la protección de la infancia, el desarrollo del campo y la transparencia. Su trabajo no fue solo administrativo; fue una de las voces más firmes en la exigencia de verdad y justicia, demostrando que se puede hacer política con independencia y carácter, incluso cuando esto significa nadar contra la corriente por defender principios.


3. Liderazgo con las víctimas: El corazón de su lucha

Como víctima directa del conflicto (tras el doloroso asesinato de su hermano, el exgobernador Guillermo Gaviria Correa, a manos de las FARC), Sofía transformó el dolor en acción política. Como Presidenta de Honor de la Federación Colombiana de Víctimas de las FARC (FEVCOL), ha representado a más de 225.000 personas, llevando su clamor por la justicia real y la reparación ante organismos nacionales e internacionales.


4. Representación diplomática: Colombia ante el mundo

Entre 2019 y 2022, Sofía asumió el cargo de Embajadora de Colombia en Suiza y ante el Principado de Liechtenstein. En este periodo, su gestión se centró en fortalecer los lazos de cooperación técnica, promover la inversión extranjera y velar por los derechos de la comunidad colombiana en el exterior, demostrando que la diplomacia es una herramienta clave para el progreso nacional.